Coloquio

Amor, que por nombre encierran, cuando eres libre, castigan.
Por ser feliz, sufres.
Te nombran, hablan de ti, hablo de ti...
¿Quién te conoce para que muestre tu verdadero rostro? ¿La verdad de tu existir?
Cuantos te han buscado, cuantas te han suspirado, amor intangible, solo tu nombre se puede ver, mas no te dejas poseer. Te dejas sentir en el abrir de los ojos en la mañana de sol, en el viaje feliz con rumbo aquel, en el deseo cumplido ya de sea que. Tú dispones, no te esperan, llegas; te llaman, no apareces. ¡Ho Sorpresa! ¿Por que si te llaman te alejas? ¿Si no te esperan llegas? ¿Qué hay en ti que así procedes?
Cuando estas, no te hallo, cuando te vas, si te veo. ¿Por que esta sin razón? ¿Cuál es la causa que, teniéndote, te espero? ¿Dejándome, no te dejo?
Amor, amor…
Al principio, flores te regalaba, rojas te gustaban, con amor las compraba,
con besos las recibías, en agua de ilusiones las mantenías. Tantos ramos, tantos amores nos prometíamos. ¿Qué te parece esto? Me decías; hermoso te respondía. Y así, de día en día los ramos se fueron apartando, y la rutina nos fue acostumbrando a vivir de lo ya hecho. Más de pronto, al recuerdo del pasado y en los años que no vuelven, hay un brote de uno de esos ramos.
Y mira lo que a nacido, este pequeño poema mío que fue creado para ti.
Que cada una de estas letras sea por cada ramo de flores que te estaba debiendo.
A la que con bellos hijos su cariño me dio.
Para Nelly mi esposa.
Es creación y propiedad de Gilberto M.
Si copias nombra al autor y la dirección: http://lavidaunlaberinto.blogspot.com